ENCUENTROS CON LA BANCA III

 
Viernes, 17 de Julio de 2015
 

Es curioso hasta donde hemos podido llegar..., si la DGS no hace nada pronto esto será un sin sentido donde "los poderosos" camparán a sus anchas sin importarles el cumplimiento de las leyes que ordenan nuestro País, aprovechando su fuerza coaccionan al pequeño consumidor, utilizan su información privilegiada sin importarles la LOPD. 

Hablo de esto porque hace unos meses (no lo he subido antes al blog por falta de tiempo) nos pasó lo siguiente, se persona un cliente y amigo en nuestras oficinas, nos dice que cierta entidad bancaria le ha ofrecido renovar la póliza del seguro que tiene de su furgoneta con un precio más barato del que nosotros le habíamos pasado, todo ello sin presupuesto, sin saber que coberturas, es decir de palabra, mi amigo, con buen criterio trata de conseguir negociar algo más nuestro precio de renovación y nos comenta que no va a cambiar de mediador pero que intentemos ajustar todo lo que podamos que su economía está resentida, nuestra sorpresa es que a la vuelta de unos siete días nos llega una carta de anulación para el riesgo que estamos comentando, yo muy extrañado le llamo para pedirle explicaciones, me había comentado que se quedaba con nosotros hace sólo una semana, le digo que me ha llegado su carta de anulación del seguro y que le ha hecho cambiar de opinión, NUESTRA SORPRESA ES MAYÚSCULA, me dice que él no ha firmado nada, ante esto imprimo la anulación y tomo su DNI, efectivamente, la firma es falsa, es más se parece lo mismo que yo a Brad Pitt..., COMO ESTA LA BANCA pienso yo, cabreado, enfadado, llamo directamente al director de dicha oficina donde se ha realizado la falsificación, al principio no se pone, me pasan con otra persona y claro lo niegan todo, dicen que si que lo habrá firmado, vuelvo a llamar a mi cliente y se enfada más porque encima le tratan de mentiroso, llama él a la entidad enfadadísimo, le piden disculpas, pero yo no consigo hablar con el director, entonces me persono en la oficina y consigo hablar con él, me da una serie de explicaciones nada convincentes sabiendo él mismo que sin razón y sin credibilidad, hasta que al final asume que el comercial le ha confirmado la falsificación. Siendo coherentes o no, decidímos dejar las cosas así y no ir mas allá, no se si con bueno criterio, pero la carta la tengo en mi archivo guardaditata como una "joya". 

Ahora me pregunto, ¿hasta que punto se puede confiar en estos entes financieros que con tal de facturar están dispuestos llegar a estos extremos?, ¿hasta cuando la Dirección General de Seguros va a permitir estas prácticas de abuso de poder? ¿por que a estos medidadores se les tolera todo o casi todo en vez de obligarles a que trabajen como el resto cumpliendo con las obligaciones que marcan nuestras leyes?...


 
 
 

ENCUENTROS CON LA BANCA II

 
Sábado, 3 de Mayo de 2014
 

Como he dicho en mi artículo anterior de ENCUENTROS CON LA BANCA I, me voy a dedicar a contar "historias", ya sean vividas por no decir "sufridas" en nuestra Correduría o las que han tenido que soportar algunos de mis clientes, agradecer a Ivan, que se haya prestado a contarnos su experiencia y que nos la haya mandado para publicarla con pelos y señales, paso a realizar un copia y pega de su escrito que considero no tiene desperdicio:

 ------------------------------------

¿Qué es una entidad bancaria y a qué se dedica?

 

            Mi nombre es Iván Jalón Antoñanzas, soy licenciado en Derecho y ejerzo como socio en un despacho jurídico dedicado a la asesoría empresarial. La razón del presente escrito es la de plasmar brevemente mi visión sobre la sinrazón de la actividad que desarrollan las entidades bancarias en la actualidad, poniendo como ejemplo una serie de despropósitos que he sufrido en mis propias carnes y que he visto sufrir en las carnes de mis clientes. 

            Según establece el artículo 1 del real Decreto Legislativo 1298/1986, de 28 de junio, sobre adaptación del derecho vigente en materia de Entidades de Crédito al de las Comunidades Europeas se define a las entidades de crédito como “toda empresa que tenga como actividad típica y habitual recibir fondos del público en forma de depósito, préstamo, cesión temporal de activos financieros u otras análogas que lleven aparejada la obligación de su restitución, aplicándolos por cuenta propia a la concesión de créditos u operaciones de análoga naturaleza”.

El artículo 2 del mismo texto legal dispone “Se conceptúan entidades de crédito:a) El Instituto de Crédito Oficial.b) Los Bancos.c) Las Cajas de Ahorros y la Confederación Española de Cajas de Ahorros.d) Las Cooperativas de Crédito”. Así las cosas, en lenguaje corriente, las entidades de crédito, bancos y cajas, se dedican como actividad principal a recibir dinero que deberá ser devuelto para con él proceder a conceder créditos pero, ¿es ésta realmente la actividad principal de las entidades? Bajo mi punto de vista NO.

            En los últimos cuatro meses he recibido de mis dos bancos habituales más de diez llamadas telefónicas en las que me ofrecían diversos seguros tanto para mi actividad profesional, como para la cobertura de diversos bienes como coche o vivienda. Me refiero a los últimos cuatro meses no porque antes no recibiera llamadas de este tipo sino porque ha sido en los últimos mese cuando he sentido una mayor insistencia en el tema. Por el contrario, las llamadas relativas a la oferta de productos de inversión para mis modestos ahorros o la puesta a disposición de préstamos fueron nulas, tanto en los últimos cuatro meses como desde que tengo conocimiento. El colmo de la desesperación por formalizar pólizas de seguros por parte de las entidades bancarias se produjo hace quince días cuando la llamada que recibo de uno de los bancos con los que trabajo (Ibercaja Banco, SAU) se traduce en los siguientes términos: o formalizo con ellos una póliza de seguro de vivienda en relación a un inmueble que responde con garantía hipotecaria de un préstamo formalizado con ellos o de forma automática procederán a aumentarme el diferencial de dicho préstamo.  La “coletilla” de dicha conversación es que no lo hacen por presionarme sino porque así venía marcado como cláusula en la escritura pública de préstamo con garantía hipotecaria formalizado con ellos. La primera sensación de miedo ante el posible incumplimiento por mi parte de productos vinculados se disipó al comprobar que el compromiso adquirido por mi parte era el de formalizar un seguro sobre la vivienda sin que se estableciera la obligatoriedad de realizarlo con la propia entidad.

            Pero es que lo contado hasta ahora no es la primera de las batallas libradas en relación al seguro de vivienda. La primera de ellas la libré en el momento en el que procedí a cancelar el seguro de vivienda suscrito con ellos para proceder a realizarlo con mi corredor de seguros habitual, momento en el que la entidad de motu propio procedió a devolver el recibo del nuevo seguro para cargar en la cuenta el seguro suscrito con ellos, haciendo caso omiso a la carta de cancelación enviada con dos meses de antelación a la expiración del contrato, tal y como marca la Ley del Contrato de Seguro.

            Hasta aquí lo acontecido a mi persona. Sobre la casuística de mis clientes podría escribir un libro en relación a los despropósitos de las entidades bancarias en relación a esta actividad paralela que vienen realizando en los últimos años: formalización de contratos de seguros y venta de inmuebles.

            Existen estudios (sirva de ejemplo los realizados por la empresa consultoria MILLIMAN Dos recientes estudios de la consultora MILLIMAN, sobre el negocio de banca-seguros en Europa (European Life Bancassurance Report 2006, 4.ª ed., y European Non Life Bancassurance Review, 2005, 1.ª ed. http://www.milliman.es), que analizan la distribución de seguros a través de la banca llegando a alcanzar en países como España cuotas entre el 35 y el 50%. De igual forma ocurre en el caso de la venta de inmuebles, donde además de conseguir estas cifras se opera a través de mala praxis como la derivada de negar financiación para inmuebles que no son suyos.

            En conclusión, dado los arduos momentos que vive la banca (en concreto la española) ha preferido dedicarse a otros menesteres que los propios de su sector, haciéndolo en muchos casos con malas artes y en todo caso beneficiándose de su posición dominante en cuanto a la cartera de clientes que manejan. Puedo parecer raro, pero de igual forma que cuando tengo un problema de salud acudo al médico, cuando quiero proyectar una edificación a un arquitecto y cuando tengo un problema legal a un abogado, cuando necesito contratar un seguro acudo a un corredor de seguros, único profesional independiente que marca el ordenamiento. Dejemos de acudir a las entidades bancarias para solventar cuestiones ajenas a la inversión de capitales y a la solicitud de créditos, ya que con ello veremos mejorar la calidad de nuestros productos (mayores coberturas) a precios más económicos.


 
 
 

ENCUENTROS CON LA BANCA I

 
Viernes, 2 de Mayo de 2014
 

 

ENCUENTROS CON LA BANCA I (02/05/2014)

Con estos artículos voy a tratar de reflejar mis “encuentros” con la banca, cuando digo encuentros, normalmente quiero decir encontronazos, en los cuales, casi siempre pierden los mismos, los débiles, los no favorecidos por estas leyes, normas y actuaciones tan injustas que tenemos, lo que voy a intentar hacer es reflejar historias reales, algunas con nombres propios, incluso escritas por los que las han padecido, otras desde el anonimato de los clientes pero contadas con detalle en nuestras oficinas por los sufridores.

Siempre he pensado que las mayores injusticias las sufrimos las gentes de a pie, luego están los otros … los privilegiados, los que para ellos las leyes no son iguales que para el resto, solo son “parecidas”, claro está, me refiero fundamentalmente a la banca. No necesito demostrar nada de lo que digo, piense en las últimas injusticias sociales sufridas últimamente y se dará cuenta.

Nunca me han gustado los extremos, siempre me he considerado una persona razonable, pero en estos momentos, necesito escribir estos artículos, me lo pide el cuerpo, además si con ellos consigo aportar alguna luz al entorno que nos rodea aún mejor.

Mi apatía por la banca sigue creciendo día a día, no por el trabajador de oficina, ni tan siquiera por el director de esta, tampoco por su jefe superior, me refiero al ente superior en sí, al entramado financiero que nos exprime todo lo que puede y que no nos queda otra que soportarlo, los primeros, los que se llevan las tortas, bastante tienen con mantener su puesto de trabajo. A la banca la considero “los privilegiados para conseguir lo ajeno” (por no decir otras palabras mal sonantes que puedan traerme problemas, no es mi estilo), digo todo esto porque nosotros como a la mayoría de mis compañeros (hablo de corredores de seguros y agentes) estamos sufriendo su “forma de trabajar”, totalmente coactiva, chantajista y represora, se saltan las leyes a su plácido beneficio, solo preocupándose de llenar una vez más sus arcas, sin pensar en los clientes, tan sólo en sus números, como he dicho iré explicando poco a poco mis experiencias en la correduría.

Antes de todo esto quiero recordar a mis lectores que en el 2013 se destruían 198.000 empleos, que el sueldo medio de los directivos bancarios subió un 7%, por el contrario el de sus trabajadores tan sólo el 0,50%, que unos 167.000 afectados por la venta irregular de preferentes no podrán recuperar ni tan siquiera una mínima cantidad de lo que han invertido, además de esos 220 desahucios diarios, sin olvidar que a pesar de todo esto la banca obtenía unos beneficios netos de 7.674 millones de euros.

Como soy un iluso, siempre he pensado que la función de la banca era la de canalizar el ahorro privado hacia la inversión, nada que ver con la realidad, ahora toma dinero prestado de los “españolitos” sanean sus cuentas de resultados y lo poco que saca al mercado es a precio de semi-usura, bueno hasta la fecha aún ni lo saca, primero son ellos a costa de los demás, también vende pisos y como no… comercializa seguros.

Creo que la banca utiliza su poder para manipular a “papa” Estado, es como un hijo egoísta que sólo piensa en sí mismo, cueste lo que cueste a sus padres y a este solo le queda dar su brazo a torcer porque no sabe, no puede o no quiere hacer otra cosa.

De todos son conocidos los casos tan agresivos como el de D. Ángel Corcostegui que en 2002 cobró  una indemnización de 106 millones de euros (SCH), el de D. José María Amusategui que recibió como “compensación a su pensión” 43,8 millones de euros, entre otros … por ello el Gobierno de Rajoy se ha visto en la obligación de penalizar los contratos de altos cargos que superen los 700.000 €. Luego su “solidaridad” con el Estado Español no tiene precio, recordar que el SCH y el BBVA lideran el ranking de empresas en el Ibex con sociedades en paraísos fiscales.

La reestructuración del sistema financiero español ha requerido ya cerca de 220.000 millones de euros, dinero que en gran parte hemos aportado todos nosotros para evitar la quiebra de ellos, quiebra por su trabajo mal hecho y por sus excesos, de todos estos se calcula que unos 40.000 millones de euros serán irrecuperables, por eso me entra la risa (porque es mejor reírse que llorar) cuando dice el Gobierno que no se financiará a la banca con el dinero de los ciudadanos y que no nos costará ni un euro, ¿han echado cuentas? ¿si? son 850 € por habitante, con una media de 2,75  miembros en la unidad familiar son 2.337,5 €, ¡ojo!, pero tampoco tenemos claro que el resto del dinero se recupere, por lo menos otra gran parte (datos aportados por “publico.es”), injusticias de la vida, nosotros les rescatamos, pagamos gran parte de su deuda, ellos no pagan la mayoría de lo que deben … pero ahora tu no les pagues la hipoteca.


 
 
 

1 | 2 | Siguiente » | Última »»